En EL OBSERVADOR pensamos, soñamos y nos atrevemos a hablar con la gente, a partir del respeto, y con una placentera taza de café. Hoy con:
William Cárdenas Jerez, un formador, un formador cultural de toda una vida
Es el creador del programa Procesos Descentralizados del Instituto de Cultura de Cajicá que promueve los nuevos talentos artísticos. Proviene de una familia boyacense. Su hija Juanita, fallecida hace dos años, le dejó un gran legado.
La cultura y el arte son su razón de vida. Desde pequeño está familiarizado con estos dos saberes. Toda su vida la ha dedicado a enseñar disciplinas artísticas a niños, jóvenes y hasta adultos mayores desde el Instituto Municipal de Cultura y Turismo de Cajicá, al que se vinculó desde ‘chiquito’, según sus propias palabras, expresadas en medio de carcajadas. William Cárdenas Jerez, quien ha trabajado por más de 30 años en el Inscultura municipal, nació en el Hospital de Suba, en Bogotá, durante una visita de sus padres a la capital, a donde llegaron desde San Pedro de Iguaque, un pequeño poblado cercano a Tunja y Villa de Leyva, Boyacá, que hoy es cabecera del municipio de Chíquiza.
Dice que la vena artística viene por el lado de la familia de su mamá, María Clotilde Jerez Amado -murió a los 64 años–, una ama de casa que tuvo cinco hijos con Aquilino Cárdenas Cárdenas. Los Amado, sostiene con convicción, fueron los creadores de la música campesina, que luego difundió mundialmente el maestro boyacense Jorge Velosa. Después del nacimiento de William, sus padres se vinieron a vivir a una finca en Hatogrande, cerca de Cajicá, que cuidaron por un tiempo para sostener a la familia. Cuando tenía dos años de edad llegaron a una casa rural de este municipio. Aquí empezó su trasegar por el mundo cultural con un único propósito: preservar la identidad y la memoria locales.
William Cárdenas estudió la primaria en la Escuela Rafael Pombo, hizo su bachillerato en los dos colegios tradicionales de Cajicá, el Pompilio Martínez y el San Gabriel, y terminó en el Colegio Distrital Diego Luis Córdoba de Bogotá. Se formó como músico en la ASAB, institución pública que funciona en el Palacio La Merced de la capital del país.
EL OBSERVADOR: Usted estructuró el proyecto descentralizado del Instituto de Cultura. ¿Cuáles con sus componentes?
William Cárdenas Jerez:
Son 5: Exploración Artística para despertar el interés por la cultura y el arte; Iniciación Artística para dar fundamentación a los niños con proyectos en el aula; Jornadas Complementarias en las que se seleccionan grupos de estudiantes en los 6 colegios públicos de Cajicá con sus subsedes; Talleres Formativos en las Juntas de Acción Comunal (JAC) en música, danza y arte literario; y Bienestar Formativo enfocado en las personas mayores.
EO: ¿Qué clases o cursos se dictan?
W.C.J.: Música, danza, teatro y artes plásticas, que son cuatro ramas por así decirlo de la cultura y el arte. Estas cuatro áreas son la razón o la misionalidad del Instituto de Cultura y Turismo del municipio. Llegamos con esta oferta a través de convenios con colegios, fundaciones y las JAC, que nos permiten desarrollar hoy actividades en 18 veredas y sectores de Cajicá. Hacemos sensibilización en los seis CDI con 4 profesores que dictan clases a niños de 4 a 6 años, y también estimulación temprana con niños de 0 a 3 años de edad.
EO: ¿Cuál es el propósito de este proceso cultural descentralizado?
W.C.J.: Rescatar las tradiciones, la cultura originaria de nuestro municipio y estimular nuevos talentos artísticos. Hubo un momento en que se olvidó la cultura en Cajicá, pero con este programa no queremos que se pierda el arraigo de nuestra gente, lo digo como artista cajiqueño. Cuando decimos cultura, hablamos de las tradiciones, y el arte es lo que las personas hacen. Eso no se puede perder y para que no ocurra, la misión la debe desarrollar el Instituto de Cultura.
EO: ¿Cuántos niños y personas se benefician hoy de este programa que nació en 2016?
W.C.J.: Este es una especie de programa de extensión gratuito. Hoy tenemos 7.000 estudiantes usuarios y 16.000 participantes. Contamos con 67 formadores o docentes a quienes les doy un agradecimiento especial, sin su entrega total no funcionaría este programa. El Instituto como tal tiene 5.000 estudiantes en el proceso centralizado que pagan por estudiar a través de talleres diseñados para niños, jóvenes y adultos.
EO: En el último trimestre del año se van a hacer eventos muy importantes en temas de cultura y arte…
W.C.J.: Así es. Del 26 al 31 de octubre se hará la exposición Procesos Descentralizados, el 29 de octubre el Primer Festival de Oratoria, organizado por el área de literatura; el 3 de noviembre el Festival de Artes Descentralizarte, y el 5 y 6 de noviembre el Festival Escuela de las Artes.
EO: ¿Cuál fue el legado que le dejó su hija Juanita Cárdenas, quien falleció hace dos años?
W.C.J.: La cultura es una razón de vida y ese es legado que me dejó en vida Juanita. Han sido dos largos y duros años. Murió a los 22 años, cuando empezaba a vivir todo este mundo cultural y artístico, al que siempre estuvo vinculada desde pequeña. Hoy soy más creyente que antes, llevo una vida muy espiritual. El legado de Juanita es arte, cultura y comunidad, y eso estoy haciendo, creando un proyecto de vida para los niños y jóvenes de Cajicá, para que desde lo artístico ayuden a construir sociedad. Soy un formador cultural, un docente que ha dedicado su vida a fortalecer el tejido social de la comunidad de Cajicá.




